miércoles, 17 de enero de 2007

¿QUÉ DICE CHAVES?




Pues lo que dice es que va a dar un vuelco a su gobierno y ha decido luchar contra la corrupción. Así lo dijo el Domingo pasado: "Se acabaron los maletines y la corrupción". Categórico. Profundo. Verdadero.

Los principios de la PSOE son innegociables. Se acabaron las ilegalidades: "A la hora de tomar decisiones lo que queremos los socialistas es hacer compatibles los intereses generales con los particulares teniendo en cuenta que muchos ciudadanos han actuado de buena fe y han sido víctimas de desaprensivos". Ahí está el tío.

No sabemos si con los intereses generales se refieren a los intereses del partido y con los particulares a los de los dirigentes del PSOE. También desconocemos por qué la Junta ha permitido todos los desmanes de Marbella. En cualquier caso tendría que dimitir: o por no enterarse o por negligente.

Pero no seamos fascistas, confiemos en el Presidente de la Junta, porque ¿qué son 17 años de mandato?, ¿es suficiento para hacer algo?. Evidentemente no. Por eso y abusando de la buena voluntad del Presidente nos permitiremos darle algunos consejos:

Como nuevo Galahad anti corrupción lo primero que tendría que hacer anular el Estatuto y reivindicar la españolidad de nuestra tierra. Después podría echar a sus hermanos, privatizar Canal Sur para que así el Estado no manipule la voluntad de sus ciudadanos y además, dejar de intervenir en el mercado libre con las empresas privadas de capital público, una de las cosas más inmorales que el Estado puede hacer: hacerse trampas a sí mismo.

Después de esto Chaves se podría dedicar a limpiar los Ayuntamientos socialistas, como el de Sevilla: investigar las facturas falsas, las subvenciones a dedo e incluso hasta la desaparición de la cubierta de la Copa Davies (¿me puede explicar alguien cómo se puede robar todos esos kilos de acero sin que nadie se de cuenta?).

Tampoco es cuestión de hacer exhaustivos sino darle algunas pinceladas de lo que podría ser su lucha contra la corrupción. Y aunque la emoción nos embarga por la intensidad de sus afirmaciones y como colofón a su tarea moralizante, este campeón de la justicia, Hércules redivivo podría dimitir para así no inmortalizarse en el sillón.

Y los sueños, sueños son......