jueves, 11 de enero de 2007

MASIÁ, OTRO TONTO ÚTIL


Juan Masiá, sacerdote y jesuita (¡Ay en qué ha venido a parar la Compañía de Jesús!) despojado de la dirección de la Cátedra de Bioética de la Universidad Pontificia de Comillas ha realizado una deposición intelectual donde se reconoce a favor de la oración interreligiosa. Pero no queda aquí ya que nos eleva la susodicha al nivel de un deber. Para Masiá es una obligación que un musulmán ore con un cristiano y un judío. De hecho nos dice: “me extraña, me sorprende y hasta me escandaliza que se pongan dificultades en mi país a este tipo de iniciativas”. Esto no es más que un ataque en toda regla al Obispo de Córdoba por sus declaraciones en contra del rezo musulmán en la Catedral de Córdoba.
Este tipo de ideas responden a la creencia de que todas las religiones son iguales y que todas tienen el mismo valor. La pregunta que hay que hacerse es si lo que dice Masiá es verdad o no, además de si es compatible con la profesión de fe cristiana. Después tendríamos que tener en cuenta la confusión que se podría crear, especialmente entre los fieles cristianos (los musulmanes lo tienen muy claro, como veremos más adelante), ya que se puede pensar que se reza al mismo Dios. Pero resulta que Alá (nombre derivado del arameo, utilizado por cristianos y apropiado en exclusiva por los musulmanes) no es el Padre. De hecho los musulmanes no ven a Dios como Padre.
El Dios cristiano es trinitario, un solo Dios y tres personas, y no tiene nada que ver con Alá. De hecho los musulmanes llaman a los cristianos politeístas porque no comprenden la Trinidad. Por otro lado, los cristianos creemos en Jesucristo como verdadero Dios y verdadero Hombre, Segunda Persona de la Trinidad. Él es el Hijo. Los musulmanes no consideran a Cristo como Dios. Evidentemente no entraremos ya en la cuestión del Espíritu Santo para un musulmán. Esta claro pues, que el Dios cristiano no tiene que ver nada con el musulmán.
¿Es compatible pues esta creencia en la igualdad de todas las religiones con el cristianismo?. Dar una respuesta afirmativa sería abandonar la fe en Jesucristo, ya que Él se presenta como el Camino, la Verdad y la Vida. La Verdad es una, Cristo, por lo que es difícil mantener este relativismo religioso sin anular de facto la Revelación. Pero claro, eso a estos personajes la Revelación se las trae al pairo: si yo no me puedo acomodar a Jesucristo lo que hago es reinventarme a Cristo de tal forma que diga lo que yo quiero.
Lo que no se dan cuenta es que ellos le dan la razón a Feuerbach y su crítica al cristianismo, ya que al fin y a la postre se acaban creando un Dios a su imagen y semejanza.
Para terminar y zanjar el tema, especialmente dedicado a los de la alianza de civilizaciones y demás basura intelectual, traigo las palabras de San Sofronio, Patriarca de Jerusalén. Cuando el Obispo rindió la ciudad en el año 638 al Califa Omar y se dirigía este último al Templo de Salomón, dijo el Santo entre lágrimas: “He aquí la abominación del asolamiento anunciado por el profeta Daniel). Esta es la visión que tenían los católicos orientales ante el Islam. O sea.

4 comentarios:

gutiforever dijo...

Masiá es un fervoroso adalid de la Teología de la Liberación,y con una copiosa relación de articulos y colaboraciones donde adoba desde la intereligiosidad de confesiones diversas,hasta las relaciones entre marxismo y cristianismo.
Añadele a esto,que el ínclito jesuita,es tambien postulante del Abrazo de Civilizaciones zapateril.
Ya ves,amigo sanisidoro,toddo un ejemplar este Masiá.
Debe ser primo lejano de Setien.

itowall dijo...

Si es que esto del rezo interreligiosao sólo se lo creen los que lo promueven. Luego en la realidad, cada uno en su casa y Dios en la de todos.

nataliapastor dijo...

Se trata de abrir brechas, de enfrentar, a ver si hay suerte y los cristianos -a quienes nos consideran además de buenos, tontos- van cediendo hectáreas ante el islam, hasta la total subyugación. ¡Van listos si piensan que disponen de tontos útiles e inútiles!. El islam es como el aceite, no se puede mezclar con otro elemento, siempre queda arriba. La única forma de integrar los ingredientes es agitarlos, y yo me mareo con ese movimiento.

San Isidoro dijo...

El caso Natalia es que el Islam es un enemigo demasiado grande para controlar. Pero este no es un problema único de la izquierda sino de Occidente en general. En este caso ellos mismos están ejerciendo de quintacolumnistas.