viernes, 15 de julio de 2011

Los universitarios se divierten

Existe un libro muy interesante, ameno y bien escrito, llamado «La mala vida en la España de Felipe IV», donde describe la España decadente de los pícaros y maleantes.

En la democrática y muy venida a menos España, en nuestra nación idolátrica y fofa, donde es difícil encontrar idea alguna, en la nación del mal gobierno, los encargados de coger el regir los destinos de la nación en el futuro, la muchachada universitaria, se divierte.

En esta página, La Sevilla que no vemos, podemos ver varios ejemplos de cómo se solazan los universitarios sevillanos.

Tan cierto es que con esa edad se comete alguna que otra tontería, como que no todos los universitarios son como los que muestra el vídeo, sin embargo no deja de ser desmoralizador el comprobar en que ha devenido la Universidad, una institución que tras tantos años de progresismo, de izquierdas y de derechas, no pasa desde luego por sus mejores momentos.

Las reformas educativas realizadas en el período democrático han tenido un denominador común: empeorar a la anterior.

El carácter igualatorio que los demagogos han inoculado en la Universidad, contradiciendo su misma esencia, ha provocado la infección que la está llevango a la muerte. No todo el mundo sirve para estudiar. Tampoco la Universidad puede estar sometida al sistema productivo. Su fin es otro.

Ahora bien, los demagogos, conociendo el complejo congénito de muchos españoles para los cuales todo el que no era universitario venía a ser un incapaz, facilitaron el acceso a la Universidad hasta un nivel tal que lo difícil era, precisamente, no entrar en ella.

Hoy, los universitarios bailan y corren sobre los pupitres.