jueves, 1 de febrero de 2007

RAJOY Y LA VUELTA A CÁDIZ 1.812


Dijo Rajoy en Toledo que llevará a la Moncloa el espíritu y la reivindicación política que acabó en la Constitución de 1.812. Yo me alegro y congratulo, entre otras cosas porque la Pepa empezaba de esta manera: “En el nombre de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, autor y supremo legislador de la sociedad”. Y continuaba:

Artículo 1º: La Nación española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios.

Artículo 2º: La Nación española es libre e independiente, y no es ni puede ser patrimonio de ninguna familia ni persona.

Artículo 3º: La soberanía reside esencialmente en la Nación, y por lo mismo pertenece a ésta exclusivamente el derecho de establecer sus leyes fundamentales.

Artículo 4º: La Nación está obligada a conservar y proteger por leyes sabias y justas la libertad civil, la propiedad, y los demás derechos legítimos de todos los individuos que la componen.

Lo que sucede, Sr. Rajoy, es que yo no me creo que lo haga. Si usted y su partido es el representante de los principios arriba expresado, entonces cuente con mi voto.

Sin embargo, ¿por qué en Cataluna y Andalucía se hace todo lo contrario?. ¿Por qué en Andalucía el PP ha apoyado el Estatuto liberticida y totalitario que abre la puerta a la eutanasia, entre otras aberraciones morales?.

Aclárense por favor.