sábado, 30 de diciembre de 2006

ALFREDO SMS "EL CONFESOR"


En la entrada llamada "ALFREDO", un tal SMS (que no se si es un cachondo mental o un epítome del Alcalde), me manda un enlace al blog del Alcalde de Sevilla que nos envía a una entrada del 1 de Julio intitulada "Gonzalo Flor, mi cura de cabecera".

Pues bien, resulta que Alfredo SMS es Confesor (de fe, no que se meta en un confesionario de lo cual no tengo constancia). Alfredo es el nuevo San Máximo Confesor, al que le cortaron la lengua y la mano derecha por ser un firme defensor de la doble naturaleza de Cristo, humana y divina, frente a los monotelistas, que defendían una sola voluntad en Cristo. Ahora estaríamos en el caso contrario: Alfredo sería un monotelista convencido de la fe progresista. Sólo hay una única voluntad en el buen gobernante: la progre.

En la esquelita del Alcalde nos habla de Gonzalo Flor, un cura que da clases de Biblia en el Seminario de Sevilla y al que yo no lo ponía en estas lides. En su clase explicaba las casposas teorías de la Alta Crítica, totalmente superadas y mantenidas especialmente por la teología liberal. Con esto no quiero decir que él lo sea, sino que enseñaba la teoría de las Cuatro Fuentes de la composición del Pentateuco.

Nos dice el teólogo, otrora Alcalde, que Gonzalo "traía un pensamiento cristiano, muy basado en la Biblia", cosa extraña porque como todo el mundo sabe el cristianismo se basa en el Capital de Marx.

Por lo visto esto le ocasionó un gran chock a Alfredo, porque a continuación nos dice que "fue para mí una madurez importante", porque pasaron "de admirar al Ché, a un pensamiento progresista, pero más europeo". Es decir que pasaron de admirar a un asesino a una cosa que nadie sabe lo que es. Como verán esto supera la capacidad de los mejores exégetas.

Sigue: "era democrático, avanzado, postconciliar, al mil por mil, pero moderno"(¿al mil por mil es lo postconciliar, el pensamiento, el nóumeno...). Más adelante nos dice que en su estancia en Roma, Gonzalo comprobó que había comunistas que iban a la Iglesia. Por lo visto eso es bueno, no sabemos por qué. Al igual que no sabemos como un comunista puede ser católico. No es por nada sino porque las antropologías que conllevan la religión católica y el pensamiento marxista no pegan ni con cola. O uno sirve a Mammón o a Dios.

Bueno, pues al final viene a decir Alfredo el Confesor que en Italia, Gonzalo conoció también las miserias de la política ("las corrupciones, las mentiras, los engaños, el desencanto", seguramente todo producido por la derecha cavernaria) lo que provocó un escándalo en la virginal mente de Alfredo. Para el Alcalde actual, la política era algo "más sublime"... pero con los años comprendió que Gonzalo, su cura de cabecera, tenía razón. Aunque sigue "pensando que la política es el verdadero poder que de verdad emana de la ciudadanía". Toma del frasco Carrasco. No sólo es teólogo sino que demuestra que es totalmente ducho en el campo de la Filosofía. Hasta ahora la política era algo relacionado con el gobierno de la ciudad, la polis. Pero en estos momentos, con la llegada al pensamiento Occidental de Alfredo el Confesor tenemos una nueva definición de la política: el verdadero poder que de verdad emana de la ciudadanía.

Y nosotros sin enterarnos.....

En fín, les dejo el enlace para que lean el texto completo y además le den la alegría al hombre de aumentar el número de entradas.