viernes, 18 de marzo de 2011

Témporas de Cuaresma


Hoy es viernes de las Témporas de Cuaresma. Las Témporas son una tradición antigua en la Iglesia romana. En el Usus Antiquior se celebran cuatro veces al año, al comienzo de cada estación, consagrándose tres días de la semana (miércoles, viernes y sábado) al ayuno, la abstinencia y la oración, con el fin de atraer las bendiciones del Señor sobre la nueva estación y sobre las ordenaciones, que se celebraban antaño en la vigila nocturna del sábado al domingo.

Las Témporas de primavera coinciden con la primera semana de Cuaresma. Las lecturas y los cantos le dan el carácter propio del tiempo. Este año, por la peculiaridad de caer la fiesta de San José el sábado, la celebración de este día queda impedida, no así la conmemoración en el rezo de vísperas de hoy y de laudes mañana.

La epístola (Ez. 18, 20 – 28) y el evangelio (Jn 5, 1 – 15), proclaman al unísono que siempre es accesible la misericordia de Dios, por muchos y arraigados que sean los pecados, Dios está presto a perdonar si hay arrepentimiento. Así lo asevera Ezequiel, así lo demuestra el Señor con el milagro del paralítico en la piscina de Betsaida.

Como el paralítico, con nuestras fuerzas no podemos levantarnos; como el paralítico, tendemos las manos al Señor, el único que puede salvarnos.

Es lo que pedimos en la hermosísima colecta del día:

Esto, Dómine, propítius plebi tuae: et quam tibi bacis esse devótam, benígno réfove miserátus auxílio. Per Dóminum nostrum..

Sé propicio con tu pueblo, Señor, y pues le inspiras su devoción para ti, confórtale , compadecido, con tu benévolo auxilio. Por nuestro Señor Jesucristo….
¡Bendice alma mía al Señor y no te olvides de todos sus favores!