martes, 27 de septiembre de 2011

¿Crisis, qué crisis?



Declaraciones de Alessio Rastani, arribista:
La crisis es un sueño hecho realidad para aquellos que quieren hacer dinero

(...)

Nuestro trabajo es hacer dinero con toda esta situación. He estado soñando con esto durante tres años. Tengo una confesión. Me voy a la cama cada noche y sueño con otra recesión, sueño con un momento como este

(...)

Cuando el mercado se venga abajo, si sabe lo que hacer, si tiene el plan correcto, puede hacer mucho dinero.

(...)
El liberalismo llevado hasta el paroxismo.

19 comentarios:

Pioquinto dijo...

Eso es precisamente el objetivo de las crisis. Empobrecer a multitudes y enriquecer a unos cuantos vivales parásitos. No será ni la primera ni la última vez. Lo que aterra es la frialdad del plan, mientras falta en pan en la mesa de millones. Saludos.

Pablo Pomar dijo...

Los especuladores se aprovechan de la situación de crisis, pero no son los culpables de ésta como nos venden desde la izquierda.
Siempre está el anticuario sin escrúpulos que aprovechando la ruina del señor marqués le compra sus cuadros y sus muebles por las cuatro perras que le hacen falta para comer. Pero ¡ojo! que nadie piense que al marqués lo arruinó el anticuario, que lo hizo él solito con su poca cabeza.

Miles Dei dijo...

Simplista visión de la economía, Pomar, simplista y que ignora la circustancias reales de la trasacción entre el marqués y el anticuario que se dan en una moneda determinada y no en mero intercambio.

Cuando el valor trabajo, que debe ser la medida de la economía pasa a ser un objeto medible y cuando lo que no es más que una herramienta de la economía, denominada dinero, pasa a tener un valor superior al del objeto que ayuda a medir pues tenemos el desastre cíclico según teorías monetarias al uso que no son más que el fruto de las especulaciones con la herramienta de intercambio en la economía.

El asunto es similar a una ciudad con sus almacenes llenos de herramientas y extensos campos, canteras, bosques y plenitud de recursos en los alrededores para poder explotarlos pero donde, por alguna misteriosa razón, faltara el dinero y la gente no pudiera acceder a comprar las heramientas. ¿Cual es el poder de este señor? El de haber acaparado el dinero con la complicidad de las autoridades de la ciudad que deben velar por el bien común y procurar el acceso de los ciudadanos a las herramientas para que todos trabajen y no mueran de hambre.

O es similar a un arquitecto y sus albañiles que teniendo todos los materiales a mano para terminar una inmensa catedral, no pudieran continuar porque por alguna misteriosa razón alguien ha acaparado todas las reglas y no se puede medir, mientras las leyes prohiben que se hagan nuevas reglas.

En el fondo es la avaricia del dinero de unos pocos, que señoreando y engañando con el dinero, lo convierten de instrumento de medida en instrumento de dominio y poder. De ahí,como diría San Pablo, vienen muchos males,como por ejemplo la pérdida de la soberanía en naciones enteras. Creyéndose que se gobiernan a sí mismos no tienen ya ni el más mínimo poder de ser moralmente autónomos.

Miles Dei dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=8vXb6DayeU4

Anónimo dijo...

Miles, por favor, dedícate a lo que sabes y deja de hacer el ridículo hablando de economía.

Desde los fenicios, pasando por los romanos, se han hecho "botines de guerra" por parte de quienes se aprovechan de situaciones de precariedad.

La naturaleza caída del hombre conlleva que existan siempre personas que se aprovechen de las miserias de los demás.

Lo dicho: tu a lo tuyo porque da vergüenza ajena leer a un chamán pontificar sobre medicina molecular.

Miles Dei dijo...

¿Algún argumento? Pues eso.

Miles Dei dijo...

Y sí ciertamente, siempre hubo avarientos. Pero una cosa es la avaricia como pecado personal y otra que se cree toda una técnica de la avaricia capaz de crear una megaestructura capaz de someter naciones enteras. De eso trata el asunto. Y eso comienza con la banca en el siglo XVI y su desarrollo mediante los bancos centrales y el control de la fabricación de la moneda. Pasa también por la callada, en principio inocente, de los moralistas que cedieron en la perenne doctrina de la Vix Pervenit por el criterio pastoral de no agobiar a los fieles con el tema del interés del dinero y culmina en tantos eclesiásticos atrapados con los bienes en la telaraña de las finanzas.

De los ricos y pobres de toda la vida (esos pobres tesoros de la Iglesia que siempre tendremos a nuestra disposición), se ha pasado a una nueva nobleza, donde no se entra por ser muy rico, sino por la cesión de poder sobre parte de esta estructura en nuevo acto feudal de homenaje de los que tienen el control de la misma.

Es sencillo de ver en el conjunto, difícil si se palpa por partes. Tal como el elefante del chiste.

Una pregunta: ¿En que se diferencia la zona Euro de la economía del III Reich, llamada de compulsión? En nada, salvo que no hay guerra porque se reprimen los nacionalismos al haber una sola casta dirigente. Lo mismo que hizo Luciano para la mafia, acabando con las guerras y disensiones con la creación de "la comisión" es lo mismo que se hizo al final de la segunda guerra mundial para la economía mundial.

Mientras los aficionados (en múltiples medios de comunicación) hablan de economía sine fine, los especialistas encuentran su hueco en los altos escalafones de la nueva nobleza.

Miles Dei dijo...

"Aquí está la sabiduría. El que tenga inteligencia calcule el número de la bestia, porque es número de hombre. Su número es seiscientos sesenta y seis" (Rev 13,18)

"El peso de oro que cada año llegaba a Salomón era de seiscientos sesenta y seis talentos de oro, además del que como tributo recibía de los grandes y pequeños mercaderes, de los príncipes de los beduinos y de los intendentes de la tierra." (1Re 10, 14-15)

"y que nadie pudiese comprar o vender sino el que tuviera la marca, el nombre de la bestia o el número de su nombre." (Rev. 13, 17)

"Nadie puede servir a dos señores, pues o bien aborreciendo al uno, menospreciará al otro, o bien adhiriéndose al uno menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas." (Mt 6,24)

Pioquinto dijo...

El mundo es un juego de monopoly, donde unos cuantos tiran los dados. Los bloques se acomodan, todo en perfecto orden y concierto, con la cortina de humo que representan los mercados. Ya todo está debidamente calculado y contabilizado para lograr el resultado final. Estados Unidos como imperio está en liquidación, con la transferencia de factorías a China, con la anuencia de los supracapitalistas, que en pocos años la han convertido en meca de los mercados, como por arte de magia. Y ya se perfila una superpotencia militar y económica, sobre el desguace del cadáver de EEUU. Y no es China, sino Israel.

Anónimo dijo...

Y al final era una noticia falsa: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/09/28/economia/1317197422.html

Pablo Pomar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pablo Pomar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pablo Pomar dijo...

Bueno, trato de poner un enlace donde se explica que la noticia del tal Alessio es un montaje, pero no me deja colocar el enlace completo.
En cualquier caso está en toda la prensa, económica y generalista.

Antonius dijo...

Me han parecido bastante lamentables los comentarios del Sr.Pomar y del cobarde sr. anónimo que ni siquiera firma su comentario. Creo que ya han sido suficientemente contestados, añadiría mas cosas, pero no tengo tiempo en este instante.

Me da la impresión de que el Sr. Pomar no entiende muy bien eso de que no se puede servir a dos señores, y tampoco entiende muchas otras cosas. Eso se arregla rezando por la propia conversión y haciéndose mas humilde. De hecho es algo que todos los católicos debemos hacer en todo momento.

No importa que la noticia sea un "montaje" (no me queda tan claro, de todas formas). Lo que dice el personaje es cierto y ya se sabe que la verdad es la verdad aunque la diga el porquero de Agamenón. El mundo es tiranizado y dominado completamente por unas cuantas familias mafiosas de banqueros sin escrúpulos que no solo desean las crisis sino que las provocan calculadamente, y desde esa cúspide de poder se construye toda la pirámide de poder con empresarios y políticos esclavos en los puestos medios mientras que en la base estamos todos los demás, los esclavos, que cada vez lo seremos mas en cantidad y calidad. El que no lo quiera ver es un necio y no comprende absolutamente nada.

Para los que se aferran a las mentiras y seducciones del mundo rechazando la Gracia santificante del Espíritu Santo les dejo otra divina enseñanza de Cristo Jesús Señor, Rey y Soberano nuestro, sobre materia económica:

"Buscad primero el Reino de Dios y su justicia y lo demás os será dado por añadidura." (Mt 6, 33).

Señores que se aferran al mundo, ahí tienen algo para meditar profundamente por largo tiempo. Recen intensamente y pidan a Dios por su conversión, no luchen contra el Espíritu Santo, sino déjense llenar de Él.

En Cristo Jesús y Su Santísima Madre.

Anónimo dijo...

Yo creo que Antonius en realidad es Julio Anguita.

Isaac García Expósito dijo...

Pablo, ¿estás seguro que la noticia es falsa?

http://www.intereconomia.com/noticias-negocios/claves/claves/bbc-niega-que-fuera-falsa-entrevista-trader-alessio-rastani-20110928

Antonius dijo...

D. Isaac, no sea tan osado, no sea que le vuelvan a llamar comunista.

Miles Dei dijo...

Rastani confesó que la recesión le beneficia y aseguró que el plan de rescate de la Unión Europea (UE) para salvar la economía de la zona del euro "no funcionará" porque los políticos "no gobiernan el mundo; Goldman Sachs gobierna el mundo".

Anónimo dijo...

Lo que aclara la BBC es que la entrevista no es falsa, pero sí su contenido, dado que quien dice ser un tradder no es mas que un mileurista desgraciado, un aficionado a las finanzas y la bolsa, un charlatán.