sábado, 25 de febrero de 2012

Cristianos solitarios

En la presentación del Manual de Itineriario de Formación Cristiana, Enrique Belloso, delegado de Apostolado Seglar, se expresó en unos términos que resultan inquietantes. Según explicó el señor Belloso:

se pretende generar cristianos a tiempo completo, que no disocien su fe de su vida cotidiana, porque no podemos ser cristianos solitarios. Estos itinerarios —recalcó— sera una de las grandes bazas de la nueva evangelización, un instrumento para ganar el mundo para Cristo.
« No podemos ser cristianos solitarios » . ¿Qué se quiere decir con esto? ¿A qué conceptos remite? En sentido propio un cristiano nunca está solo en tanto en cuanto participa de la Comunión de los Santos; por otro lado, si nos referimos a la inserción del cristiano en el mundo, la huida del mismo no es una incoherencia ni mucho menos. Si fuese así, tendríamos que eliminar una parte importante de la historia de la Iglesia, como puede ser la época del Bajo Imperio Romano, con la fuga al desierto de muchos católicos, abandonando todo lo que tenían, dejando el mundo. Eremitas, dendritas y estilitas son, en cierta manera ejemplos de cristianos solitarios.

Entonces, vuelvo a preguntarme, ¿qué se quiere significar con este concepto?



miércoles, 22 de febrero de 2012

Feria IV Cinerum

Concéde nobis, Dómine, praesídia milítiae chritiánae sanctis inchoáre ieiúniis; ut contra sopirtáles nequíticas pugnatúri, continéntiae muniámur auxíliis. Per Christum Dóminum nostrum. Amen.

Concédenos, Señor, comenzar con el santo ayuno el servicio de la cristiana milicia, para que, al luchar contra los espíritus malignos, el escudo de la continencia nos proteja. Por Cristo nuestro Señor. Amen.


martes, 21 de febrero de 2012

Reforma laboral, susurro episcopal


Tras varios días ausente vuelvo a la bitácora, con la reforma laboral ya encima.

El PP, definitivamente, se ha tirado al callejón. Como señalaba recientemente el Museros, el PP afirmó y afirma que esta reforma traerá más paro, lo mismo que los empresarios, que dejan a Eolo la salida de la lysis económica.

Como la avaricia no tiene límites, los mercaderes piden más. Por ejemplo, piden que se le retire la prestación por desempleo a un trabajador que rechace un trabajo, «aunque sea en Laponia». ¿Qué tal?

Los trabajadores no han sido los principales perjudicados con esta reforma laboral, que también, sino la Justicia, segunda virtud cardinal.

La avaricia, avidez inmoderada por los bienes externos, como enseña Santo Tomás de Aquino en la II – IIae, es un pecado contra el prójimo, en cuanto unos se enriquecen y otros pasan necesidades, implica un desorden de los afectos y, en definitiva es un pecado contra Dios, en cuanto se prefiere un bien temporal ante los eternos.

La avaricia tiene varias hijas, muy conocidas: traición, fraude, mentira, perjurio, inquietud, violencia y dureza de corazón. Santo Tomás expone bellamente la génesis de estas niñas:

Se llaman hijas de la avaricia aquellos vicios que se derivan de ella, y en especial en cuanto intentan el mismo fin. Pero como la avaricia es el amor excesivo de poseer riquezas, peca por dos capítulos: Primero, reteniendo las riquezas. Y así, de la avaricia surge la dureza de corazón, que no se ablanda con la misericordia ni ayuda con sus riquezas a los pobres. Segundo, la avaricia peca por exceso en la adquisición de las riquezas. Y en este aspecto puede considerarse la avaricia de dos modos: Uno, según el afecto interior. Y así la avaricia causa la inquietud, en cuanto engendra la excesiva solicitud y preocupaciones vanas, pues el avaro no se ve harto del dinero, como leemos en Ecl 5,9. Otro modo de considerar la avaricia es atendiendo al efecto exterior. Y así el avaro, en la adquisición de las riquezas, se sirve unas veces de la violencia y otras del engaño. Si este engaño lo hace con palabras, tenemos la mentira si se usan palabras sin más, y si lo apoya con un juramento, tenemos el perjurio. Y si el engaño lo realiza con obras, tenemos el fraude si se trata de cosas y la traición si de las personas, como aparece claro en el caso de Judas, que traicionó a Cristo por avaricia (Mt 26,15).

De ahí que las palabras del tal Feito no nos escandalicen.

Otra cosa es la timidez con la que los obispos, a través de su portavoz, se han expresado respecto a este  asunto. Mínimas palabras, sin desarrollo y/o aplicación posterior. La Doctrina Social de la Iglesia dice más, mucho más que lo afirmado por Monseñor Martínez Camino. Basta recordar las encíclicas de León XIII y Pío XI al respecto para comprobar cuáles son las lindes que deben marcar las relaciones empresario - trabajador.

Y que no digan que la Doctrina Social de la Iglesia es un imposible, porque gracias a la aplicación de dichos principios surgieron empresas como COVAP.

Claro, eran otros tiempos...




jueves, 9 de febrero de 2012

Continuidad litúrgica



La página, de obligada lectura, The New Liturgical Movement, muestra en su última entrada una foto del manuscrito St Gall 339, en la que aparece parte de la Santa Misa celebrada el pasado domingo, festividad de Septuagésima.




La peculiaridad es que ese manuscrito es del año 1.000. Si comparamos la dicha Misa con la celebrada el pasado domingo, se puede comprobar fácilmente que es la misma. Ciertamente hay pequeños cambios en la interpretación del canto, no así en el texto.






Hoy celebramos la misma Misa que celebraron esos católicos que estaban entrando en el año 1.000.

¿No es maravilloso?

Laus tibi Dómine, Rex ætérnæ glóriæ

lunes, 6 de febrero de 2012

El padre Marcos, salesiano: sin palabras

Padre Marcos, salesiano



Y la Misa del Gallo



Un despiporre.

La crisis que vive la Iglesia.

¿Qué pensará San Juan Bosco de sus hijos?

¡Señor ven pronto!

sábado, 4 de febrero de 2012

Frío eclesial


Una ola de frío recorre la península. Días duros de invierno incluso en las regiones más cálidas.

No es sólo frío físico, también es frío moral, si es que esto es posible.

Ayer podíamos leer lo siguiente en una de las más importantes bitácoras de internet:


Se confirma que la división entre la Iglesia y los lefebvrianos es de carácter doctrinal. Lo cual les situa prácticamente en el mismo lugar que los protestantes, aunque obviamente las diferencias doctrinales entre católicos y lefbvristas son menores, y todavía menos graves, que entre católicos y protestantes. Pero son lo suficientemente importantes como para que los lefebvrianos digan no a lo que Roma les ha pedido que acepten.


¿Está la FSSPX en el mismo lugar que los protestantes? ¿Son herejes? ¿Están excomulgados? ¿Son cismáticos? ¿Ocupan sede propia?

Terrible.

El problema que plantea la FSSPX frente a las novedades postconciliares es profundo, serio. En la capa superficial sería responder a la pregunta de cómo recibir el tema del ecumenismo y la libertad religiosa en continuidad con el Magisterio anterior. En la capa más profunda es la relación entre el Magisterio vivo y la Tradición.

No todos tienen competencia para tratar estos problemas, por esto muchos debemos callar.

Y mientras los miembros de la FSSPX son azotados, el Arzobispo de Westminster, Vicent Nichols, tolera las Soho Masses, Misas para homosexuales. El Arzobispo de Westminster es católico.




¿Qué decir?

Frío, mucho frío.

Ver también:

Catapulta.

Rorate Caeli

miércoles, 1 de febrero de 2012

Fallo lógico




El obispo de Oakland, Salvatore Cordileone, ha publicado un documento donde explica a sus fieles cuál es la postura adecuada para recibir la comunión. Por lo visto, según el epíscopo, el Santísimo Sacramento hay que recibirlo de pié ya que:

1º.- Así lo dicen las normas litúrgicas.

2º.- Los fieles pueden tropezar unos con otros.

3º.- El respeto más grande que se puede mostrar al Sacramento es recibirlo dignamente.

De los tres argumentos, el tercero es algo extraño, en tanto en cuando no se opone a la forma de recibir la Comunión, sino que es una condición previa, es decir, para comulgar hay que estar en gracia y guardar, además, el ayuno eucarístico.  ¿Y del segundo, qué decir? Mejor ni comentarlo.

Ahora bien, el mejor de los tres es el primero. Es incierto que haya una norma litúrgica que impida comulgar de rodillas o no lo recomiende, además, en caso de que la hubiera, como piensa este obispo, iría en contra de una práctica recomendada por la Iglesia durante siglos, además de ser la forma común de comulgar en las Misas celebradas por el Papa. ¿Qué fuerza tendría pues dicha norma?

No estaría de más que este obispo recibiera una Instrucción para su Instrucción. Y un buen manual de Lógica.

Fuente de la noticia: Secretum meum mihi.