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domingo, 20 de abril de 2014

Surréxit Dóminus vere, Allelúia.

Laudáte Dóminum omnes gentes: et collaudáte eum, omnes pópuli.

Quóniam confirmáta est super nos misericórdia eius: et véritas Dómini manet in eternum.

(Ps. 116, 1-2)


¡Feliz Pascua de Resurrección!

viernes, 19 de julio de 2013

¡Qué bien se lo pasan!



Todo es tan patético...

¡Señor ven pronto!

lunes, 15 de julio de 2013

San Jerónimo sobre el administrador infiel

San Jerónimo sobre el administrador infiel (Evangelio del octavo Domingo tras Pentecostés).
 
 
Del evangelio de Lucas me haces otra pregunta: ¿Quién es el mayordomo injusto que fue alabado por boca del Señor? Buscando y o la explicación y el origen de este ejemplo, desenrrollé el volumen dl evangelio y, entre otras cosas, hallé que, como los publicanos y los pecadores se acercaban al Salvador para oírle, los escribas y los fariseos murmuraban diciendo: ¿Por qué ése acoge a los pecadores y come con ellos? (Lc 15, 1 – 2). Entonces les contó la parábola de las cien ovejas, de las cuales una se había perdido, y cuando fue hallada, el pastor la transporta sobre sus hombros. A continuación indica el porqué de la narración: Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión (Lc 15,7). También cuando contó la parábola de las diez dracmas, de las que una se perdió y fue encontrada más tarde, terminó con una conclusión semejante: Del mismo modo, os digo, se produce alegría entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierte (Lc 15,10). Aún les propuso una tercera parábola, de un hombre que tenía dos hijos y repartió entre ellos su hacienda. Cuando el menor derrochó sus haberes y empezó a sentir necesidad y a comer algarrobas, que es comida de cerdos, se volvió a su padre y fue recibido por éste. El hermano mayor, envidioso, es reprendido por el padre, pues debería alegrarse y estar contento de que su hermano, que estaba muerto, había resucitado; de que habiendo estado perdido lo habían encontrado. Estas tres parábolas las dijo contra los fariseos y escribas, que no querían admitir la penitencia de los pecadores y la salvación de los publicanos. También hablaba a sus discípulos (Lc 16, 1), dice el evangelista; y no cabe duda que lo hacía con una parábola, como antes a los escribas y fariseos; y en esa parábola les exhortaba a la clemencia, y les venía a decir en otros términos: Perdonad y seréis perdonados (Lc 6,37), para que en la oración dominical podáis pedir con la frente levantada: Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores (Mt 6,12).
¿Cuál es la parábola con la que exhorta a los discípulos a la clemencia? Había un hombre rico que tenía un mayordomo (Lc 16,1) o administrador; pues eso es lo que quiere decir οἰκονομος. El nombre latino uilicus corresponde a quien administra una uilla, y de uilla se deriva el nombre uilicus. Pero el οἰκονομος o administrador le corresponde a quien administra no sólo el dinero y los frutos, sino todo lo que el amo posee. Sí, el Económico, obra bellísima de Jenofonte, significa, según la traducción de Tulio, no la administración y gobierno de una villa, sino de toda la casa. Este administrador, pues, fue acusado ante su amo de que le dilapidaba su hacienda. El amo lo llamó y le dijo: ¿Qué oigo decir de ti? Dame cuenta de tu administración, pues no vas a continuar siendo el administrador. Y éste se dijo para sus adentros: «Qué haré, pues mi señor me quita la administración? Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer, para que cuando sea removido de la administración me reciban en sus casas». Y convocando uno por uno a los deudores de su señor, dijo al primero: «¿Cuánto debes a mi señor?». Respondió: «Cien medidas de aceite». El le dijo: «Toma tu recibo, siéntate en seguida y escribe cincuenta». Después dijo a otro: «Tú, ¿cuánto debes?» Contestó: «Cien cargas de trigo». Dícele: «Toma tu recibo y escribe ochenta». Y el señor alabó al administrador o mayordomo injusto porque había obrado astutamente, pues los hijos de este mundo son más astutos con los de su generación que los hijos de la luz. Yo os digo: Haceos amigos del dinero injusto para que, cuando llegue a faltar, os reciban en las eternas moradas. El  que es fiel en lo mínimo, también lo es en lo mucho. Si, pues, no fuisteis fieles en el dinero injusto, ¿quién os dará lo vuestro? Ningún criado puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará a l otro. No podéis servir a Dios y al dinero. Estaban oyendo todas estas cosas los fariseos, que eran amigos del dinero, y se burlaban de él (Lc 16, 3 – 14).
He transcrito el texto completo de la parábola para no andar buscando su significación fuera de ella y para que no tratemos de buscar personas determinadas en la parábola, sino para que la interpretemos como parábola, es decir, como un símil; y se lama así porque en ella una cosa se asimila, es decir, se compara – parabálletai – con otra, y resulta ser como una sombra y un anticipo de la verdad. SI pues el administrador de una riqueza injusta es alabado por boca del señor porque con una cosa injusta supo prepararse su justicia, y si el amo que sufrió el daño alaba la inteligencia del administrador porque, aunque fuera en detrimento del amo, él actuó inteligentemente en favor propio, ¡cuánto más Cristo, que no puede sufrir detrimento alguno y es proclive a la clemencia, alabará a sus discípulos si son misericordiosos con aquellos que les han sido confiados! Sólo después de la parábola añadió: Yo os digo: Haceos amigos con el dinero injusto. Mammón injusto se llaman, no en hebreo, sino en siríaco, las riquezas que se han acumulado injustamente. Si pues la injusticia bien administrada se convierte en justicia, ¡cuánto más la palabra divina, en la que no hay injusticia alguna, y que fue confiada a los apóstoles, conducirá, bien administrada, a sus administradores hasta el cielo! Por eso prosigue: El que es fiel en lo mínimo, esto es, en lo carnal, será también fiel en lo mucho, es decir, en lo espiritual. Pero el que es injusto en lo poco, no dando para uso de sus hermanos lo que Dios ha creado para todos,  éste será también injusto en la distribución de la riqueza espiritual y no distribuirá la doctrina del Señor según la necesidad, sino con acepción de personas. Pero, dice, si no administráis bien las riquezas carnales, que son perecederas, ¿quién os confiará las riquezas verdaderas y eternas de la doctrina de Dios? Y si habéis sido infieles en lo ajeno – y ajeno a nosotros es todo lo que es del siglo -, ¿quién os podrá confiar lo que es vuestro, lo que se refiere propiamente al hombre? Así pretende corregir la avaricia, y dice que quien ama el dinero no puede amar a Dios. Es decir, también los apóstoles, si quieren amar a Dios, tienen que despreciar el dinero. De ahí que los escribas y fariseos, que eran avaros, comprendiendo que la parábola se dirigía contra ellos, se reían de El, y preferían los bienes carnales, seguros y tangibles a los espirituales, venideros e inseguros.
Teófilo, después del apóstol Pedro, el séptimo obispo de la Iglesia antioquena, el que compilando en un solo volumen los dichos de los cuatro evangelistas nos dejó  un monumento de su talento, dijo en sus comentarios a propósito de esta parábola: «El rico que tenía un mayordomo o administrador es Dios omnipotente, a quien nadie gana en riqueza. Su administrador, Pablo, que aprendió las sagradas letras a los pies de Gamaliel, había recibido la misión de administrar la ley de Dios. Pero como se puso a perseguir, apresar y matar a los creyentes en Cristo y, con ello, a malgastar toda la haciendo de su amo, fue reprendido por el Señor, que le dice: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Duro es para ti dar coces contra el aguijón (Hch 9,4). Dijo entonces en su corazón: ¿Qué debo hacer? Yo, que fui maestro y administrador, me veo obligado a ser discípulo y trabajador. Para cavar no tengo fuerzas. Veo destruidos todos los preceptos de la ley, porque estaban ligados a la tierra; y que la ley y los profetas han terminado en Juan el Bautista. Mendigar me da vergüenza. De forma que yo, que fui maestro de los judíos, me veo forzado a mendigar de los gentiles y del discípulo Ananías la doctrina de la salvación y de la fe. Haré pues lo que considero útil para mí, para que, cuando sea echado de mi puesto de administrador, me reciban los cristianos en sus casas. Y así, a los que antes habían sido conocedores de la ley y habían creído en Cristo, pero pensaban que serían justificados por la ley, empezó a enseñarles que la ley había quedado abolida, que los profetas habían pasado y que lo que antes era ganancia había que tenerlo ahora por basura (Cf. Flp 3,8). Llamó, pues, a dos de los muchos deudores. En primer lugar al que le debía cien barriles de aceite, es decir, a los que habían sido llamados de la gentilidad y necesitaban de la gran misericordia de Dios, y e n lugar del número cien, que es pleno y perfecto, les hizo escribir el cincuenta, que es el propio de los penitentes según el jubileo y aquella parábola del evangelio en la que a uno se le perdonan quinientos denarios y a otro cincuenta. En segundo lugar llamó al pueblo judío, que se había alimentado con el trigo de los mandamientos de Dios y le debía la cifra de cien; y le obligó a cambiar el número cien por el de ochenta, es decir, a que creyera en la resurrección del Señor, que está significada en el número del día octavo, y porque ochenta consta de ocho décadas; y así pasar del sábado al primer día de la semana, Por este motivo es alabado por el Señor, porque había actuado bien y porque, para salvación suya, pasó de la austeridad de la ley a la clemencia del Evangelio.
 Y si preguntas por qué es llamado administrador de injusticia, dentro de una ley que fue dada por Dios, te diré que era administrador injusto porque, aunque sus ofrendas eran correctas, no distinguía correctamente, pues creía en el Padre pero perseguía al Hijo; se aferraba al Dios omnipotente, pero negaba al Espíritu Santo. Por eso Pablo fue más inteligente en la transgresión de la ley que los que antes habían sido hijos de la luz, pero anquilosados en la observancia de la ley perdieron a Cristo, que es la verdadera luz del Padre» (Final de la cita de Teófilo). Lo que Ambrosio, obispo de Milán, piensa sobre este pasaje lo puedes leer en sus comentarios. De Orígenes y Dídimo no he podido hallar exposición alguna sobre esta parábola, y no sé si es que se ha perdido debido a su antigüedad o es que no escribieron nada. A mí me parece que, siguiendo la anterior interpretación, los amigos que hemos de ganar con la riqueza injusta no es cualquier tipo de pobres, sino aquellos que puedan recibirnos en sus casas, las moradas eternas. De modo que habiéndoles dado cosas pequeñas recibamos de ellos cosas importantes; dándoles de lo ajeno, recibamos lo propio y sembrando en bendición, cosechemos bendición, porque el que siembra con mezquindad, cosecha también con mezquindad (Cf. 2 Cor 9,6)
A Algasia. Carta 121, 6. San Jerónimo. Epistolario, volumen 2º, pp. 481 – 488. BAC.

domingo, 31 de marzo de 2013

Surréxit Dóminus vere, Allelúia.



Y por ello es necesario que creamos, no sólo que se hizo hombre y murió, sino que resucitó de entre los muertos. Y por eso se dice: Al tercer día resucitó de entre los muertos.

Vemos que muchos resucitaron de entre los muertos, como Lázaro, el hijo de la viuda y la hija del archisinagogo. Mas la resurrección de Cristo difiere de la resurrección de éstos en cuatro cosas.

Primero, en cuanto a la causa de la resurrección, pues los otros que resucitaron, no resucitaron por su propia virtud, sino por la de Cristo o por las preces de algún santo. Pero Cristo resucitó por su propia virtud, pues no sólo era hombre, sino también Dios; y al Divinidad del Verbo nunca se separó ni del alma ni del cuerpo. Y por eso, cuando quiso, reasumió el cuerpo al alma y el alma al cuerpo: Tengo poder para exponer mi alma y tengo poder para asumirla de nuevo (Jn 10,18). Y, aunque murió, esto no fue por debilidad o por necesidad, sino por virtud, porque fue voluntariamente. Y esto es claro, pues cuando expiró, clamó con una gran voz, cosa que no pueden hacer otros moribundos, porque mueren por debilidad. Por donde el Centurión dijo: Verdaderamente éste era Hijo de Dios (Mt 27,54). Y así como por su virtud expuso su alma, así por su virtud lo recibió. Y por eso se dice que «resucitó» y no fuese resucitado, como por otro: «Yo me dormí y tuve un sueño profundo y me levanté» (Sal 3,6). Y esto no es contrario a lo que se dice en Hch 2,32: A este Jesús lo resucitó Dios, pues también lo resucitó el Padre y el Hijo, porque el poder Padre y del Hijo es el mismo.

En segundo lugar, difiere en cuanto a la vida a la que resucitó porque Cristo (resucitó) a una vida gloriosa e incorruptible, como dice el Apóstol en Rom 6,4: Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre; mas los otros (resucitaron) a la misma vida que tenían antes, como se ve por Lázaro y los demás.
En tercer lugar difieren en cuanto al fruto y la eficacia, puesto que por la virtud de la resurrección de Cristo resucitan todos: Muchos cuerpos de los santos que habían muerto resucitaron (Mt 27,52); y el Apóstol dice en 1 Cor 15,20: Cristo, primicias de los que duermen (el sueño de la muerte), resucitó de entre los muertos. Mas piensa que Cristo llegó a la gloria por su pasión: ¿Acaso no convino que Cristo padeciera así y de este modo entrase en su gloria? (Lc 24,26). Y atiende a que Cristo vino para enseñarnos cómo podremos llegar a la gloria: Hch 14,21 dice: por muchas tribulaciones conviene que entremos en el Reino de Dios.

En cuarto lugar se diferencia en cuanto al tiempo, puesto que la resurrección de los demás se difiere hasta el fin del mundo, a no ser que a algunos se les conceda por privilegio, como a la Sma. Virgen y, como piadosamente se cree, a S. Juan Evangelista. Pero Cristo resucitó al tercer día. La razón de lo cual es que la resurrección y la muerte y la natividad fueron por nuestra salvación; y por eso quiso resucitar cuando se hubiese cumplido nuestra salvación. Mas si hubiese resucitado inmediatamente, no se habría creído que hubiese muerto. Y así mismo, si hubiese tardado mucho, los discípulos no habrían permanecido en la fe; y así la utilidad de su pasión habría sido nula: ¿Qué utilidad hay en mi sangre, mientras bajo a la corrupción? (Sal 29,10). Y por eso resucitó al tercer día, a fin de que se le creyese muerto y para que los discípulos no perdiesen la fe.

De aquí podemos deducir cuatro cosas para nuestra edificación.

Primero, que nos preocupemos de resurgir espiritualmente de la muerte del alma, en la que incurrimos por el pecado, a la vida de la justicia (o santidad), que se obtiene por la penitencia. El Apóstol (dice) en Ef 5,14: Despierta tú, que duermes, y levántate de los muertos y te iluminará Cristo. Esta es la resurrección primera, (de la que dice en) Ap 20,6: Dichoso el que tiene parte en la resurrección primera.

En segundo lugar, que no diferamos el resurgir hasta (la hora de) la muerte, sino pronto, pues Cristo resucitó al tercer día: No tardes en convertirte al Señor y no lo difieras de un día para otro (Eclo 5,8), puesto que, oprimido por la enfermedad, no puedes pensar en lo que toca a la salvación; y también porque pierdes la participación en todas las obras buenas que se hacen en la Iglesia e incurres en muchos males por perseverar en el pecado. Además el diablo, cuanto más tiempo (te) posea, tanto más difícilmente (te) dejará, como dice S. Beda.

En tercer lugar, para que resurjamos a una vida incorruptible; a saber, para que no muramos de nuevo; esto es: que (vivamos) en tal propósito de modo que no pequemos en adelante: Cristo, resucitando de entre los muertos, ya no muere más: la muerte no le volverá a dominar (Rom 6,9); y más abajo (v. 11 – 13): Así también vosotros, consideraos muertos al pecado, viviendo para Dios en Cristo Jesús. No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que obedezcáis a sus concupiscencias; ni tampoco ofrezcáis vuestros miembros al pecado como armas de la iniquidad; sino ofreceos a Dios como vivos (sacados) de los muertos.

En cuarto lugar, a fin de que resurjamos a la vida nueva y gloriosa; a saber, para que evitemos todas aquellas cosas que antes fueron ocasión y causa de la muerte y del pecado: (Que) como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, también nosotros caminemos en una novedad de vida (Rom 6,4). Esta vida nueva es la vida de la justicia (o santidad), que renueva el alma y conduce a la vida de la gloria. Amén.

Santo Tomás de Aquino, Exposición del Símbolo de los Apóstoles (a.6). Opúsculos y cuestiones selectas (IV) pp. 992 – 995; ed. BAC.



Feliz Pascua de Resurrección.

viernes, 29 de marzo de 2013

Christus factus est




Christus factus est pro nobis obediens usque ad mortem, mortem autem crucis.




viernes, 22 de marzo de 2013

Los siete dolores de la Virgen



Stabat sancta María, caeli Regína, et mundi Dómina, juxta Crucem Dómini nostri Jesu Christi dolorósa. O vos omnes, qui transítis per viam, atténdite, et vidéte, si est dolor sicut color meus.

Tracto Misa de la fiesta de los siete Dolores de la Santísima Virgen del viernes de Pasión.

Santa María, la Reina del cielo y Señora del mundo, permanecía de pie, llena de dolor, junto a la cruz de nuestro Señor Jesucristo. Oh todos vosotros, que pasáis por el camino, mirad y ved si hay dolor como el dolor mío.

Misal diario y vesperal. Dom Gaspar Lefebvre. Desclée de Brouwer, 1.962.



miércoles, 27 de febrero de 2013

Traslado de la Misa Tradicional en Sevilla a la Escuela de Cristo



Tomado de Una Voce Sevilla:

Nos complace comunicar a todos nuestros lectores, amigos, y fieles de la Misa tradicional que a partir del próximo domingo día 03 de marzo, III Domingo de Cuaresma, la Santa Misa en su Forma Extraordinaria, promovida por la Asociación Una Voce Sevilla, pasará a celebrarse en el oratorio de la Escuela de Cristo de la Natividadde Sevilla, enclavado en el Barrio de Santa Cruz, calle Carlos Alonso Chaparro (a la altura del nº 20 de la sevillana calle Ximénez de Enciso).

Tras más de un año de celebración en la Iglesia y Capilla de la Hermandad de la Santa Caridad(hermandad a la que esta asociación muestra su profundo agradecimiento por la hospitalidad recibida), la Misa tradicional impulsada por Una Voce Sevilla continuará celebrándose en el nuevo emplazamiento a la misma hora, 10:30, todos los domingos y días de precepto.

La generosa acogida de la Escuela de Cristo, disposición del Sr. Arzobispo de Sevilla, y ayuda de nuestro Capellán, han hecho posible este traslado, que contribuirá a dar, aún más, estabilidad a la celebración de la Santa Misa tradicional en Sevilla, y permitirá realizar el resto de actividades contempladas en los Estatutos de nuestra Asociación.

La Escuela de Cristo de la Natividad es una ilustre institución sevillana, erigida para sacerdotes seculares y para hombres seglares, que tiene como principal finalidad el aprovechamiento espiritual para «escalar la perfección» y renovar la vida cristiana con la práctica de las obras de misericordia, de la que formó parte el Beato Marcelo Spínola. La Hermandad había sido fundada originariamente en 1791 en el compás del convento de San Francisco. En 1794 pasa al claustro de los Menores (Orden de Clérigos Regulares Menores), en donde residió mientras se edificaba una capilla propia sobre unas casas compradas el 10 de julio de 1796 contiguas al Convento de los Menores, del que formaba parte la actual Iglesia de Santa Cruz. En 1925, y promovido por Francisco Sánchez Castañer, se inicia un movimiento de restauración de la institución creandose así la Asociación Venerable y Santa Escuela de Cristo de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo, que perdura aún en el Oratorio del Barrio de Santa Cruz de Sevilla.

Pedimos a todos nuestros lectores, amigos y fieles a que recen por el éxito de esta nueva andadura que inicia nuestra asociación, y animamos a todos a acudir a las misas y actividades que se celebrarán en dicho oratorio a partir de ahora.

Mapa del lugar de la celebracion de la Santa Misa:


martes, 22 de enero de 2013

¡Todos de la manita!



Del 18 al 25 de enero, se desarrolla lo que se conoce como la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Esta semana será rica no en conversiones, sino en fotos como la que encabeza esta entrada, en la cuál se ve a Monseñor Jesús Catalá, ordinario de la diócesis de Málaga, de la mano con el resto de hermanos separados como se les llama ahora, en la Santa Iglesia Catedral de Málaga.

La Catedral que en tiempos albergó al beato Marcelo Spínola, hoy ve esta imagen incalificable.

Hay que decir, para que nada quede en el tintero, que D. Jesús pertenece a aquél conjunto de obispos que interpretan el Motu Proprio Summorum Pontificum de manera restrictiva, pero que son amigos de cualquier novedad, al menos por lo que se ve en esta foto.

Esperemos, al menos, que D. Jesús, tras la foto, le predicase la verdad católica a los hermanos separados y les impetrase su vuelta a la Iglesia de Cristo.


domingo, 23 de diciembre de 2012

O Enmánuel





O Emmánuel, Rex et légifer noster, expectátio géntium, et Salvátor eárum, veni ad salvándum nos, Dómine Deus noster.
¡Oh Emmanuel, nuestro Rey y legislador, esperanza de las naciones y Salvador suyo! ¡Ven a salvarnos, Señor y Dios nuestro!
Dom Gaspar Lefebvre, Misal Diario y vesperal, décimo quinta edición.

sábado, 22 de diciembre de 2012

O Rex géntium





O Rex géntium, et desiderátus eárum, lapísque anguláris, qui facis útraque unum: veni, et salva hóminem, quem de limo formásti.

Oh Rey de las naciones y Deseado de ellas; piedra angular que reúnes a los dos pueblos. ¡Ven y salva al hombre que has formado del lodo!


Dom Gaspar Lefebvre, Misal Diario y vesperal, décimo quinta edición.

viernes, 21 de diciembre de 2012

O Óriens


O Óriens, splendor lucis aetérnae, et sol justítiae: veni, el illúmina sedéntes in ténebris et umbra mortis.

¡Oh Oriente, esplendor de la luz eterna y sol de justicia! ¡Ven y alumbra a los sumidos en tinieblas y en sombras de muerte!

Dom Gaspar Lefebvre, Misal Diario y vesperal, décimo quinta edición.

jueves, 20 de diciembre de 2012

O Clavis David



O Clavis David, et sceptrum domus Israël; qu áperis, et nemo claudit; claudis, et nemo áperit: ven et educ vinctum de domo cárceris, se´dentem in ténebris et umbra mortis!

¡Oh Llave de David, y cetro de la casa de Israel, que abres, sin que nadie pueda cerrar, y cierras, sin que nadie pueda abrir! ¡Ven y de saca de su prisión a los cautivos sentados en tinieblas y en sombras de muerte!

Dom Gaspar Lefebvre, Misal Diario y vesperal, décimo quinta edición.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

O Rádix Jesse



O Rádix Jesse, qui stas in signum populórum, super quem continébunt reges os suum, quem gentes deprecabúntur: veni ad liberándum nos, jam noli tardáre.

¡Oh Raíz de Jesé, que estás como estandarte de todos los pueblos, en cuya presencia se callarán los reyes y te invocarán los gentiles!

¡Ven a salvarnos, no tardes ya!

Dom Gaspar Lefebvre, Misal Diario y vesperal, décimo quinta edición.

martes, 18 de diciembre de 2012

O Adonái




O Adonái, et dux domus Israël, qui Móysi in igne flammae rubi apparuísti, et ei in Sina legem dedísti: veni ad reiméndum nos in bráchio exténto.

¡Oh Adonai, jefe de la casa de Israel, que te apareciste a Moisés en la zarza encendida, y le diste la Ley sobre el monte Sinaí! ¡Ven a rescatarnos con el poder de tu brazo!

Dom Gaspar Lefebvre, Misal Diario y vesperal, décimo quinta edición.

lunes, 17 de diciembre de 2012

O Sapientia



¡O Sapiéntia, quae ex ore Altíssimi prodísti, attíngens a fine  usque ad finem, fórtiter suáviterque dispónens ómnia: veni ad docéndum nos viam prudéntiae.

Oh Sabiduría, que saliste de la boca del Altísimo, que alcanzas de uno a otro confín y dispones todas las cosas con fuerza y con suavidad! ¡Ven a enseñarnos el camino de la prudencia!

Dom Gaspar Lefebvre, Misal Diario y vesperal, décimo quinta edición.

viernes, 12 de octubre de 2012

A cincuenta años del Concilio

Los Padres Conciliares no querían, pero...

¿El espíritu del Concilio?

La realidad es más bien cruel. A cincuenta años, tenemos lo que se muestra en el vídeo siguiente.

Entrada de la Biblia en la Basílica del Santuario Nacional de Nuestra Señora de Aparecida, durante la Novena Solemne, para la preparación de su fiesta (12 de Octubre).


¡Señor ven pronto!

Cortesía de: Rorate Caeli

lunes, 27 de agosto de 2012

Cómo entender el artículo nº 19 de Universae Ecclesiae

Fuente: Secretum meum mihi


Dos Dubia dirigidas A La Comisión Pontificia

En el artículo 19 de la instrucción de Abril 30 de 2011 de la comisión, Uni­versae Ecclesiae ( UE), se establece que aquellos Católicos que deseen celebraciones de la Eucaristía en la forma extraordinaria del Rito Romano (usando el misal de 1962) no pueden respaldar o ser miembros de, ninguno de los grupos que “se manifiesten contrarios a la validez o legitimidad” ( validitatem vel legitimitatem impugnent) de la forma ordinaria.

Mientras que muy pocos todavía cuestionan la validez de la Misa celebrada con el Misal Romano reformado, ciertos prominentes grupos “tradicionalistas”, individuos y publicaciones han cuestionado abierta y desafiantemente sulegitimidad.

Sin embargo, a menudo parece haber confusión y supuestos conflictivos en estos círculos en cómo, precisamente, la última palabra debe ser entendida. Como resultado, no siempre es claro para aquellos sacerdotes que desean servir a los Católicos ligados a la liturgia tradicional si algunas de estas personas están o no, de hecho, cumplimiendo este requisito de la Sede Apostólica enunciado en UE, n. 19.

Para, entonces, dar claridad a esta materia y facilitar una aplicación pastoral consistente del artículo 19, ¿podría la Comisión gentilmente considerar y responder las siguientes dos dubia?

1. Si la legitimitas en UE, artículo 19, se debe entender significando:
(a) debidamente promulgada por apropiados procedimieintos de la ley eclesiástica (ius ecclesiasticum); ó
(b) de acuerdo tanto con la ley eclesiástica como con la ley divina (ius di­vinum), es decir, ni doctrinalmente no ortodoxa ni por otra parte desagradable a Dios.

2. Si (b) arriba representa la mentalidad de la Comisión respecto al significado de legitimitas, si UE, n. 19 entonces se entiende como permitir el acceso a la Misa en la forma extraordinaria:
(a) sólo a aquellos Católicos que no cuestionan la legitimidad de ningún texto específico o práctica cualquiera que haya sido debidamente aprobada por la ley universal o la ley eclesiástica local para el uso en la celebración de la forma ordinaria; ó
(b) para aquellos fieles mencionados en (a) y también para aquellos que reconocen en principio la legitimidad de las Misas celebradas de acuerdo con el Misal Romano reformado y su Instrucción General, pero no la legitimidad de ciertas prácticas específicas las cuales, en tanto no fueron mandadas allí, son permitidas como opciones por la ley litúrgica universal o local.

La segunda dubium tiene en mente a aquellos muchos Católicos inclinados tradicionalmente que aceptan la legitimidad (en el sentido I [b] arriba) de las Misas según la forma ordinaria en las cuales opciones más tradicionales son usadas, pero que tienen como equivocadas o desagradables a Dios ciertas prácticas que fueron por muchos siglos universalmente reprobadas y prohibidas por la Iglesia pero que ahora son permitidas por la ley litúrgica local de muchas de la mayoría de las diócesis o las conferencias episcopales (por ej., la Comunión dada en la mano, servidoras de altar, y el uso de ministros extraordinarios de la Comunión laicos).

Respuesta de Roma

Pontificia Commissio Ecclesia Dei
Prot. 156/ 2009
Ciudad del Vaticano, 23 de Mayo de 2012

Su Excelencia,

Esta Comisión Pontificia ha recibido, vía los buenos oficios de su Excelencia, una copia de una correspondencia de [nombre omitido] que dirige dos dubia ante esta Comisión en cuanto a la interpretación del artículo 19 de la Instrucción Universae Ecclesiae de la Comisión.

La primera [dubium] pregunta si legitimas en UE, artículo 19, debe entenderse significando: (a)Debidamente promulgada por los procedimientos de la ley eclesiástica (ius ecclesiasticum); ó
(b) De acuerdo tanto con la ley eclesiástica como con la ley divina (ius di­vinum), es decir, ni doctrinalemente no ortodoxa ni por otra parte desagradable a Dios.

Esta Pontificia Comisión se limitaría a decir que le­gitimas debe ser entendida en el sentido de 1(a). La segunda [dubium] está respondida por esta respuesta.

Con la esperanza de que Su Excelencia comunicará los contenidos de esta carta a la persona interesada, esta Pontificia Comisión aprovecha la oportunidad para renovar sus sentimientos de estima.

Sinceramente suyo en Cristo

Mons. Guido Pozzo
Secretario

Original, en inglés, blog del P. Jhon Zuhlsdorf

viernes, 24 de agosto de 2012

Primavera eclesial



La bitácora Secretum meum mihi, nos trae un par de sustanciosas noticias que podríamos enmarcar en eso que se mal llamó en su momento «primavera eclesial», que realmente no es más que un crudo invierno.

La primera recoge la noticia aparecida en el The Chicago Tribune, que se refiere a una feligresa de la Archidiócesis de Chicago que se está preparando para diaconisa. Otra cosa es que se ordene, naturalmente. Por si acaso, el Cardenal de Chicago, Francis George, elevará la cuestión en su próxima visita a Roma. Según el cardenal el diaconado es una cuestión más abierta, aunque ahora mismo no sea posible. Según dice el periódico, la ordenación de diaconisas sería una cuestión abierta, al contrario de la ordenación sacerdotal, pero claro, en ese caso hipotético se estaría abriendo el sacramento del orden a las mujeres, con lo que no se ha conseguido directamente, la ordenación sacerdotal, se podría obtener con el tiempo al colarse por la parte de atrás, es decir, por el diaconado.

Por otra parte, se desprende de la noticia que el Cardenal está enterado de todo. De todas formas, podemos estar tranquilos de que no será excomulgado inmediata y rápidamente como aquel arzobispo que se le ocurrió ordenar a cuatro obispos tras años de pedirlo a Roma.

La segunda necrológica nos anuncia que los obispos irlandeses van a crear una paraliturgia dominical por el escaso número de sacerdotes. También podrían hacer rogativas, ayunos y penitencias, pero estamos en el año de la Fe y la JMJ primaveral va camino de Rio de Janeiro.

Para conseguir este fin se preparará a los laicos para que dirijan estos «servicios» con lecturas bíblicas. ¿Se reunirán en las casas como los protestantes? ¡Quiá!

- Oiga, y en vez de hacer estas cosas, ¿nadie ha pensado en volver a la Misa Tradicional?

- Hombre, por favor. Yo en este asunto, como el padre Jorge González Guadalix, de profesión cura: «me atengo a las normas de la Iglesia especialmente la carta apostólica «MOTU PROPRIO DATAE, SUMMORUM PONTIFICUM», que en ningún caso exigen misas en latín en todas las parroquias».

- Ya, pero tampoco la norma le impide celebrar la Misa Usus Antiquior.

- Lo que pasa es que yo me atengo, ¿está claro?

- Como el agua.

Pues eso.

Contra la alergia primaveral, antiestamínicos.

martes, 21 de agosto de 2012

Enmascaramiento de la realidad


El tiempo de estío no es sólo tiempo de descanso también es tiempo de desvaríos. Es lo que hace el tiempo libre y el estar sometido a las condiciones que impone el estar alejado de las grandes urbes, como el tener que asistir a las Misas que se celebran en el lugar de disfrute de las vacaciones, en mi caso, un pueblo de la costa malagueña.

Precisamente la asistencia a misa me lleva a preguntarme si la celebración litúrgica según el Novus Ordo no será más que un mito con el que se opaca la auténtica realidad litúrgica. Un mito que a veces se hace realidad, por el obstinación de buenos sacerdotes que celebran de acuerdo a las normas litúrgicas o más bien, a la interpretación que ellos dan a esas normas litúrgicas tomando como ejemplo la liturgia papal. Pero eso no deja de ser un oasis ya que los hechos se encargan de devolvernos a la realidad de manera brutal, como he podido comprobar en el lugar donde he pasado mis vacaciones.

¿Y cuáles son esos hechos? Pues que la cruz en el centro del altar con las velas anexas a un lado y otro, cuya intención no es otra que corregir esa innovación litúrgica de que el cura y el pueblo se miren frente a frente, en vez de estar todos virados hacia el Señor, brilla por su ausencia; la presencia ordinaria de los ministros extraordinarios de la Misa, la ordinaria administración de la Comunión en la mano, la presencia de guitarras y cantos que impiden la elevación del alma, las apostillas o modificaciones, pocas, pequeñas, insustanciales y a la vez innecesarias, del sacerdote a los libros litúrgicos, las peticiones de los fieles - ¿somos conscientes de las cosas que se piden? – y los sermones, cuyos contenidos mejor no pensar. Y esto es un ejemplo.

Yo me pregunto, ¿acaso estas celebraciones son incorrectas? ¿La gran mayoría de los sacerdotes están equivocados? ¿Dónde está el Novus Ordo bien celebrado? ¿No estaremos ante un enmascaramiento de la realidad, una defensa que hemos levantado para, precisamente, no ver lo que ocurre verdaderamente?

domingo, 15 de julio de 2012

San Ireneo de Lyón y San León II, ejemplos de los cambios en el santoral



La reforma litúrgica del año 1.969 afectó, como no podía ser de otra forma, al santoral. Muchos santos se vieron afectados, moviendo su fecha de celebración tradicional. Santos para arriba, santos para abajo, a la derecha y a la izquierda: un verdadero jaleo.

El mes de Julio, es significativo en este sentido. Valgan los ejemplos de San Ireneo de Lyon, santo por el que tengo un especial cariño, y de San León II, de dispar suerte.

La festividad de San Ireneo de Lyon es de reciente creación en la Iglesia Latina. La devoción fuerte se encuentra en Oriente donde arranca desde muy antiguo. En la Iglesia Latina, la fiesta se la debemos al Papa San Pío X, que la incluyó en el calendario en el año 1.922, el día 28 de Junio, sustituyendo a la de San León II, que fue trasladada al 3 de Julio.

San León II es el octogésimo Papa de la Iglesia Católica. Cerró el Tercer Concilio de Constantinopla, tan importante en lo tocante a la definición de las voluntades y las operaciones en Cristo. El 28 de Junio se conmemoraba el traslado de sus reliquias.

Posteriormente, Juan XXIII, movió a San Ireneo de Lyon al 3 de Julio, defenestrando la del Papa San León. Finalmente, los novusordistas hicieron un doble movimiento: a San Ireneo lo devolvieron al 28 de Junio, mientras que al 3 de Julio trajeron a Santo Tomás Apóstol, sacándolo de su festividad tradicional, el 21 de Diciembre.

¿El resultado final? Pues hemos recuperado la festividad de San Ireneo de Lyon, el día que dispuso el Papa San Pío X y hemos perdido la del pobre San León.

Qué el Papa santo interceda por nosotros.