El anuncio de la aprobación de la liturgia Neocatecumenal, como
si el Camino fuese una orden religiosa, ha traído unos días tremendamente
agitados. En síntesis, los hechos han sido los siguientes:
- - Primero, en el blog de Francisco José de la
Cigoña, se anuncia a finales del año pasado, que el próximo 20 de Enero, hoy, el Papa aprobará la liturgia
Neocatecumenal, con todas las implicaciones y derivaciones que ello
conllevaría. Resulta muy curioso, por otra parte, como las Misas propias de los
miembros del Camino aparecen a los ojos de los demás, como un rito distinto, lo
que se ha conseguido por la fuerza de los hechos.
- - Segundo, en fechas recientes, el mismo Francisco
José de la Cigoña, avisa que el Papa dirá no a la aprobación de dicha liturgia.
- -
Tercero, en llegando el día de autos, los medios
de información anuncian que el Papa dará el placet a dichas celebraciones.
Sin embargo, ¿esto ha sido así? Parece que no. Por lo visto
lo que ha aprobado el Papa son las celebraciones recogidas en el Directorio,
esto es unos sacramentales particulares del Camino. Ahora sólo hace falta que
dicho Directorio se haga público. Los medios de información, ante esta evidencia, han corregido o rectificado la información.
Ahora bien, la cosa no ha acabado aquí. En el
imaginario popular, la liturgia del Camino ha sido realmente aprobada por el
Papa. Si no, vean las declaraciones del propio Francisco Argüello:
Visto los frutos de estos 40 años de historia del Camino Neocatecumenal, hoy se reconoce esta liturgia que hacemos en todo el mundo
Una cosa son los textos y
otra lo que se propaga. Estamos ante un espíritu correctivo/modificativo similar a aquél del Concilio. Eso sí, con una diferencia notable: esta vez, los encargados de la cosa, han aprendido.
Lo que otros dicen:


